TERAPIA SEXUAL Y ASESORAMIENTO SEXOLÓGICO
Un espacio para comprender y cuidar tu sexualidad
La sexualidad es una dimensión fundamental del bienestar y de la conexión con uno/a mismo/a y con los/as demás. Sin embargo, en ocasiones aparecen dudas, bloqueos o dificultades que nos impiden vivirla con tranquilidad y disfrute.
La terapia y el asesoramiento sexual ofrecen un espacio seguro, confidencial y sin juicios, donde poder comprender lo que ocurre, conocerse, aceptarse y construir formas de vivir la sexualidad de manera más consciente y satisfactoria.
En este espacio, partiendo de los conocimientos que ofrece la ciencia sexológica, haremos una valoración detallada de la dificultad, duda o problema, y una propuesta de intervención adaptada a cada caso. En ocasiones, será necesario un trabajo de información y asesoramiento, mientras que en otros podrá implicar también un proceso de terapia, trabajando sobre diferentes técnicas y herramientas específicas.
En el ámbito del asesoramiento y la terapia sexual, algunas demandas frecuentes son:
Insatisfacción sexual. Problemas en el disfrute, la frecuencia, preferencias sexuales, etc.
Deseo sexual hipoactivo, inapetencia o falta de deseo.
Anorgasmia (dificultades para llegar al orgasmo).
Aversión sexual. Rechazo, desinterés e inseguridad en la sexualidad.
Vaginismo (imposibilidad para realizar el coito).
Molestias y dolor al mantener relaciones sexuales. Dispareunia (dolor en el coito).
Disfunción eréctil (dificultades para lograr y mantener la erección).
Eyaculación precoz (dificultades e insatisfacción en el control eyaculatorio).
Eyaculación retardada (retardo e insatisfacción en el tiempo de eyaculación).
Dificultades o problemas de relación general en la pareja (rutina, habituación, problemas de convivencia, comunicación, etc.).
Orientación sexual. Dudas o dificultades en la aceptación de la orientación del deseo erótico (quién me atrae).
Identidad sexual. Dudas o dificultades en la aceptación de la identidad sexual o de género (quién soy).
Anticoncepción y prevención de infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ITS, ETS).
Dificultades relacionadas con abusos sexuales.
Apoyo a personas inmersas en relaciones abusivas o de maltrato.
Adicción a la pornografía.
Dificultades por gustos eróticos infrecuentes o socialmente poco aceptados (parafilias, peculiaridades eróticas).
Falta de experiencia sexual, miedos, inseguridades.
Dependencia emocional /adicción a las relaciones.
Miedo al compromiso, miedo a la intimidad.
Educación sexual de hijos e hijas. Dudas o preocupaciones de padres y madres.
Sexualidad en diferentes momentos del ciclo vital de una pareja (creación del vínculo, embarazo, postparto, crianza, duelos, enfermedades, etc.)